A los 30 años...
A LOS 30 AÑOS…
… comienzan de forma casi imperceptible los primeros signos del paso de los años. Aunque la piel aun conserva su elasticidad y tersura, ésta empieza a tener un tono apagado, está deshidratada y también menos turgente. Puede apreciarse una ligera flacidez y la aparición de las primeras arrugas finas o líneas de expresión en la frente y en la zona externa de los ojos (el inicio de las primeras patas de gallo). Pueden aparecer los primeros signos del fotoenvejecimiento en forma de pigmentación irregular y pequeñas manchas. En la piernas se observa un mayor o menos grado de celulitis.
A esta edad, ya es un buen momento para comenzar a cuidarse. Es importante seguir un buen consejo dermatológico sobre la cosmética y realizar tratamientos que corrijan las pequeñas alteraciones incipientes.