| Entrevista. Revista Ferrer Healthcare
Dr. Josep González. Clínica Dexeus
Abril/2.011
Introducción
Llega el verano y con él las ganas de disfrutar del buen tiempo y del sol, pero para que podamos hacerlo sin riesgos para nuestra salud es importante que sigamos algunos consejos que nos ayudarán a protegernos de las radiaciones nocivas del sol. Sobre este tema hablamos con el Dr. Josep González Castro, dermatólogo, director de IDERMA, Instituto de Dermatología Avanzada, que es el Servicio de Dermatología del Hospital Dexeus de Barcelona.
Texto
-En los últimos años se han realizado numerosas campañas para informar a la población sobre los riesgos que tiene para la salud una exposición prolongada al sol. ¿Se han conseguido los objetivos?
Por una parte sí, porque la gente está más concienciada, sabe que han de usar fotoprotectores, pero lo que sucede es que con frecuencia no los aplican correctamente y además piensan que su uso les garantiza un tiempo de exposición ilimitado.
-¿A qué riesgos nos enfrentamos si no nos protegemos correctamente del sol?
El primer riesgo es la quemadura solar, una agresión aguda sobre la piel que además de ser muy molesta supone un daño que puede tener consecuencias a largo plazo. Otro riesgo es pretender mantener un bronceado constante e intenso, ya que comporta una acumulación de radiaciones dañinas en nuestro organismo. Si esta actitud la mantienes a lo largo del tiempo, con exposiciones prolongadas sin tomar las precauciones adecuadas, es prácticamente seguro que la piel se resentirá, se producirá un envejecimiento prematuro y aparecerán manchas o arrugas. Pero la auténtica gravedad está en el incremento del riesgo de padecer cáncer de piel, en forma del melanoma o carcinoma.
¿Los efectos de las radiaciones son acumulativos?
Sí, se acumulan a lo largo de nuestra vida, por eso es acertado decir que la piel no olvida. Por ejemplo, si se toma mucho el sol durante la infancia, seguro que tendrá repercusiones negativas en las fases adultas.
-Últimamente ha circulado la noticia de que es necesario permanecer al sol debido a que la vitamina D se sintetiza con ayuda de la radiación UV ¿Cuál es su opinión?
Una exposición al sol, paseando por la calle durante 5 minutos en verano, es suficiente para las necesidades de nuestro organismo durante una semana. Por lo tanto, no sirve esta excusa para que sigamos tomando el sol sin precauciones. Sólo en casos extremos la falta de sol es un problema, hablamos de personas que no pueden salir al exterior, por los motivos que sean, y se les diagnostica hipovitaminosis.
-¿Cómo debe ser una correcta protección frente al sol?
Las medidas de protección solar no son sólo ponerse una crema protectora, debemos utilizar ropas que nos protejan si la radiación es extrema, evitar la exposición durante las horas centrales del día, en especial durante el verano cuando el índice de radiación ultravioleta es muy alto. Mantener nuestro cuerpo bien hidratado bebiendo líquidos con frecuencia. Tampoco debemos olvidar la fotoprotección oral con la ingesta de productos ricos en betacarotenos, como la zanahoria, o a través de otros productos llamados antioxidantes que los dermatólogos solemos recomendar.
- ¿El riesgo es el mismo para todo tipo de pieles?
El riesgo no es el mismo, depende del llamado fototipo cutáneo que tiene relación con las diferentes razas. Las pieles claras, fototipos I, II y III, son las que más se han de proteger y las pieles más morenas u oscuras, fototipos IV, V y VI, son las que presentan menos problemas, aunque nunca hay que dejar de protegerse. En el caso que hablemos de piel patológica, por ejemplo, el vitíligo, es fundamental extremar las medidas preventivas. Me gustaría también destacar que debemos prestar atención especial a las cicatrices, ya que las radiaciones solares pueden producir hiperpigmentación.
-Los productos de protección solar llevan un número llamado FPS (Factor de Protección Solar) en los envases. ¿Qué nos dice ese número?
El número indica el grado de protección solar frente a los rayos ultravioleta tipo B (UVB), que son los que producen las quemaduras de la piel. De forma que cuanto más alto sea su número, más tiempo tardará la piel en sufrir eritema o quemadura. Este número, insisto, no nos dice que estemos protegidos frente a las radiaciones ultravioleta tipo A o los infrarrojos. Afortunadamente, las marcas comerciales nos ayudan a simplificar el problema e intentan a través de nuevas presentaciones alcanzar todo el espectro de radiaciones solares. Aquí es siempre importante seguir el consejo del dermatólogo, para que finalmente el fotoprotector elegido sea el que mejor se adapte a las necesidades de cada persona.
-¿Cómo y cuándo debe aplicarse el protector solar?
Está en función del tipo de filtro que lleve el producto, si tiene filtro químico se ha de colocar 30 minutos antes de salir de casa para que entre en la célula, si es físico se puede aplicar de inmediato porque actúa como una película protectora sobre la piel. En caso de no tener claro el tipo de filtro yo recomendaría su uso 30 minutos antes de salir de casa.
- Los niños merecen una atención especial ya que su piel es más sensible.
Los niños menores de dos años no deben ir nunca a la playa o exponerse al sol, el consejo médico en este caso es tan sencillo como seguir las instrucciones que sobre este tema nos da la OMS (Organización Mundial de la Salud). Mi consejo es que los niños mayores de 2 años no han de permanecer al sol durante más de1 hora, pero sobre todo se tiene que evitar el mediodía solar, entre las 11 y las 16 horas, algo que por desgracia no sucede en nuestras playas. En el resto de las horas del día podrían exponerse, pero con moderación y bien protegidos.
-¿Qué tipos de protectores solares son los más eficaces? Algunos combinan filtros químicos, físicos, biológicos y organominerales.
Los filtros físicos son una pantalla, algo parecido a la ropa que envuelve la piel. Los filtros químicos absorben los rayos solares, pero los transforman de manera que su energía no sea perjudicial, últimamente están dando paso a los organominerales que son mejor tolerados por la piel, provocan menos alergias, actúan más rápidamente y tienen mejor cosmética. Los filtros biológicos actúan principalmente bloqueando los radicales libres que se generan a causa de la acción nociva del sol sobre las células.
- ¿Qué son los radicales libres?
Si el sol agrede a la célula, ésta se defiende antes de morir generando radicales, defensas que con su acción agreden también a otras células, es lo que provoca el envejecimiento cutáneo y el riesgo de cáncer de piel.
- La eficacia debe estar siempre contrastada con estudios clínicos.
Es fundamental. Tiene que ser verdad que protege de una manera segura y eficaz, y lo que avala esta afirmación es un estudio científico. Los dermatólogos sabemos valorar esta información porque es la que después más nos ayuda en el día a día de la consulta.
- Algunas personas descartan la fotoprotección más allá de las zonas de baño, el mar y las piscinas, pero el riesgo es incluso mayor en la montaña.
La incidencia del sol depende entre otros factores: de la estación, de la latitud y la altitud a la que nos encontremos, así como el reflejo de los rayos en la nieve, el agua o incluso la arena y la hierba.
Yo a mis pacientes les comento que hay dos formas de que el sol nos afecte, porque lo tomamos en las actividades lúdicas como la playa, o porque el sol nos toma a nosotros, en los trabajos al exterior, caminando por la calle, o de excursión por la montaña. Aquí la población ha de ser consciente de que también se debe proteger. El sol es el mismo cuando estás estirado en la playa o en el andamio de la obra.
- Para finalizar, ante cualquier problema en la piel, por pequeño que sea, lo mejor es acudir al dermatólogo.
Siempre ante cualquier duda acudir lo antes posible al dermatólogo, cualquier lesión tipo verruga, costra, mancha que crece, cambia de color, sangra, …: En estos casos siempre debe ir a la consulta del dermatólogo para que realice el diagnóstico.
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