| Estar moreno a perpetuidad, incluso durante el invierno, se ha convertido en una obsesión en aumento. Son personas que sufren tanorexia, un síndrome de adicción al sol y a los rayos uva, con los que buscan un perenne bronceado, que nunca ven suficiente, advierten los expertos. Igual que un asiduo al gimnasio con vigorexia no cree tener la musculación adecuada, el adicto al moreno tiene una imagen distorsionada, afirma González Castro, jefe del Servicio de Dermatología Universitario Dexeus.
|