Cuidado de la piel y corrección de los problemas estéticos faciales y corporales.
En IDERMA somos conscientes de que, las ojeras no son un problema médico pero si producen un efecto antiestético muy molesto ya que afean la mirada y dan el aspecto de ojos cansados o de mirada perdida y triste.
Las ojeras son alteraciones en la coloración de la piel debajo de los ojos que aparecen con un color más oscuro de lo normal. Las sufren por igual hombres y mujeres.
La mayoría de las veces las ojeras se producen por causas hereditarias. Las personas que tienen antecedentes familiares con ojeras, tienen más posibilidades de desarrollarlas.
Con el paso de los años, las ojeras se vuelven más patentes. La razón se encuentra en que, la piel se vuelve más delgada y menos tersa y deja ver mejor los vasos sanguíneos que, por otra parte, se encuentran normalmente más dilatados. Todo junto determina el hecho de que las ojeras acompañan los ojos de las personas mayores.
Las ojeras se encuentran entre los problemas más comunes de la piel que rodea a los ojos.
La piel bajo los ojos es la más sensible, delicada y frágil del rostro. Es muy delgada lo que puede llegar a permitir la observación de los vasos sanguineos bajo la misma por tranparencia.
Existen varios tipos de ojeras:
Las ojeras por distensión o flacidez de la piel. Constituidas por finas arrugas, que están repartidas en la zona de la piel donde la región del ojo es muy fina.
Las ojeras hundidas, típicas de personas delgadas que tienen el rostro muy huesudo sin apenas carne, por lo que la piel de adhiere a la arcada orbita.
Las ojeras como consecuencia de un exceso de pigmentación superficial en la zona, en personas de color o muy morenas. Habitualmente se heredan y se deben a un aumento de la producción del pigmento melanina de lapiel y se acentúan por la exposición a la radiación solar o de rayos uva. Personas que pertenecen a ciertas razas tienden a desarrollarlas más, como las de raza mediterránea, pues tienen más pigmentación que otras razas menos oscuras. El exceso de pigmentos se acumula debajo de los ojos y produce esta especie de mascara ocular.
Las ojeras como consecuencia de la visualización de la red vascular superficial de la piel. Debidas a una piel muy fina que hace más visible la red vascular o por problemas circulatorios, con congestión, dilatación o fragilidad de los vasos sanguíneos de debajo la piel. Son muy frecuentes y dan una coloración más o menos violácea o azulada a la ojera según el diámetro de los vasos y dependiendo de la oxigenación de la sangre. Son las que estan relacionadas con las emociones fuertes o con el cansancio. También con la edad se hacen más evidentes. A medida que pasan los años la piel se vuelve más delgada y débil, lo que permite que los vasos sanguineos sean más visibles.
El sol, el cansancio o la falta de sueño no producen directamente las ojeras pero sí que las empeoran haciéndolas más visibles.
Las ojeras tambien pueden aparecer cuando existen ciertas enfermedades corporales, como el asma, el eccema o la conjuntivitis, que producen picor en los ojos. El rascarnos la zona de escozor pueden irritar la piel sensible de debajo de los ojos y causar una acumulación de sangre en la zona que produce ojeras.
La retención de líquidos o cuando el organismo presenta cambios hormonales tal como ocurre en el embarazo o durante la regla son causa muy común de ojeras.
El tabaco y los cambios hormonales (las ojeras empeoran durante la menstruación, el embarazo o con el uso de anticonceptivos orales) favorecen su aparición y empeoramiento.
Es importante diferenciar las “ojeras” (cambios en el color de la piel del párpado inferior) de las “bolsas de los ojos” (acumulación de grasa en dicha zona). Los tratamientos de ambos procesos son distintos.
Eliminar las ojeras no es algo sencillo. Al existir varios factores que contribuyen a su desarrollo, es recomendable visitar al Dermatólogo para que evalúe el origen y determine el tratamiento que mejor se ajuste a tus necesidades.