Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la piel, cabello y uñas.
La crioterapia es una modalidad de tratamiento dermatológico que se realiza en la propia consulta y consiste en la destrucción de determinadas lesiones cutáneas superficiales mediante la aplicación directa de frío extremo (nitrógeno líquido que se encuentra a -196°C). Se produce el mismo efecto de una quemadura por calor pero con mejor tolerancia, menos dolor y sin requerir, generalmente la administración de anestesia local. El nitrógeno líquido se aplica mediante un spray pulverizador especial.
Esta aplicación puede durar 1 o 2 minutos que genera una sensación de quemazón y/o escozor.
En ocasiones puede llegar a ocasionar dolor, en particular si se aplica en la punta de los dedos o en determinadas regiones de la cara como la nariz. Tras su aplicación, la zona se inflama y se enrojece. No es rara la aparición de una ampolla de contenido claro o incluso sanguinolento en la zona tratada y ello no debe ser motivo de alarma. Con los días la inflamación y la ampolla va reduciéndose de forma progresiva, transformándose en una costra que terminará por caer. Si la lesión tratada está en la cara la costra suele caer de forma rápida.
En las extremidades este proceso lleva más tiempo. Dado que la pierna suele cicatrizar peor, sobre todo en pacientes diabéticos o con problemas circulatorios, no es raro que al caer la costra se observe una herida que puede tardar en resolverse hasta 3 meses. Cuando el procedimiento se realiza cerca de los párpados puede que éstos se hinchen durante unas pocas horas/días pero gradualmente volverán a la normalidad. No arranque la costra ya que puede dejar una peor cicatriz.
Una vez realizado el tratamiento, el doctor le recomendará que utilice un apósito o tirita para cubrir la zona y se aplique un líquido antiséptico para evitar posibles infecciones. La zona puede lavarse con jabón cuidadosamente y secarse a continuación. Asegúrese de protegerse del sol para evitar que la zona tratada quede manchada de forma permanente. Si le duele puede tomar una analgésico, preferiblemente paracetamol, ya que la aspirina podría facilitar el sangrado de la zona.
Si el tratamiento es realizado por un especialista es muy rara la aparición de alguna complicación, como manchas blanquecinas, cicatrices, etc. En ocasiones puede quedar una mancha blanquecina (hipopigmentación) u oscura (hiperpigmentación) que suele mejorar con el tiempo, aunque en casos muy raros puede ser irreversible. La infección es infrecuente y si ocurre se presenta con dolor en la zona, hinchazón, enrojecimiento y supuración. Si observa varios de estos síntomas consulte con su médico ya que podría requerir tratamiento antibiótico.
Cuando la lesión tratada reaparece o no desaparece por completo se puede plantear repetir el procedimiento u optar por otras alternativas como la cirugía.
Su indicación principal:
- Queratomas actínicos
- Papilomas víricos superficiales o verrugas por VPH
- Determinados procesos cutáneos que se encuentran en fases tempranas.