Afección cutánea caracterizada por pequeñas ampollas en manos o pies, que parece acompañar al estrés.
Afecta a las puntas y lados de los dedos de manos o pies, palmas de las manos y plantas de los pies.
Aparece en ambos sexos, a todas las edades, pero es más común en varones entre 20 y 50 años.
CAUSAS
Desconocidas, aunque parecen estar relacionadas con períodos de ansiedad, estrés y frustración en las personas que no exteriorizan sus emociones.
Las personas con dishidrosis tienen dificultades para relajarse, aún fuera de los períodos problemáticos.
Este problema no está provocado por la retención del sudor, como se creyó en su momento, creencia que le dió el nombre.
SÍNTOMAS
Pequeñas ampollas con las siguientes características:
Las ampollas son muy pequeñas (1mm o menos de diámetro).
Aparecen en las puntas de los dedos de las manos o pies, las palmas de las manos o las plantas de los pies.
Las ampollas son opacas y se nivelas con la piel o son ligeramente prominentes.
No se rompen fácilmente.
En ciertos casos se juntan para formar una ampolla grande.
Las ampollas pueden picar, doler o no producir ningún síntoma.
Empeoran al contacto con el jabón, el agua o substancias irritantes.
FACTORES DE RIESGO
Sexo femenino.
Estrés e interiorización de frustraciones o enfados.
Personalidades obsesivo-compulsivas.
PREVENCIÓN
Siga las instrucciones del apartado Medidas Generales.
Ayudan a prevenir las recaídas y a tratar los episodios activos.
DIAGNÓSTICO:
Historial y reconocimiento físico por un médico.
TRATAMIENTO:
Tratamiento médico.
Psicoterapia o asesoramiento para soportar el estrés.
Infección bacteriana secundaria (algunas veces).
PRONÓSTICO
Los síntomas se pueden controlar mediante tratamiento, pero las recaídas son frecuentes.
Las personas con problemas leves tienen ataques de vez en cuando, y la piel vuelve a la normalidad entre los episodios.
Las personas con problemas graves tienen síntomas más graves; a veces incluso exfoliaciones persistentes y grietas en la piel afectada.