La hiperhidrosis puede ser una manifestación de una enfermedad o condición médica establecida. Llamada por este motivo como Hiperhidrosis secundaria, normalmente se caracteriza por su afectación generalizada, aunque en algunos casos, puede presentarse también en áreas más localizadas como cabeza, tórax,...
Las afecciones que causan hiperhidrosis secundaria abarcan, y que siempre convienen descartar son:
• Embarazo
• Menopausia
• Obesidad
• Consumo de alcohol
• Acromegalia
• Condiciones de ansiedad
• Enfermedades neoplásicas (cáncer) de diferentes tipos como linfoma de Hodgking, tumores carcinoides y feocromocitoma
• Síndrome carcinoide
• Ciertos medicamentos: antidepresivos y antiheméticos
• Sustancias adictivas (opiaceos)
• Trastornos de control de la glucosa
• Cardiopatía
• Hipertiroidismo
• Enfermedad pulmonar
• Enfermedad de Parkinson
• Lesión de la médula espinal
• Accidente cerebrovascular
• Siringomelia
• Lesiones focales del sistema nervioso central
• Tuberculosis u otras infecciones crónicas